MI HIJO VIO UN FANTASMA

fantasmas y niñosDiversos son los casos que como padres escuchamos sobre experiencias que tienen algunos niños. Camila se sentía muy sorprendida cuando en una reunión de mujeres varias de sus amigas coincidían en que sus hijos habían visto un “fantasma”. “No puedo dejar de pensar lo poco preparada que estoy en ese sentido. Y es que si me pasara a mí, así tal cual, “me muero”, nos explica. Sin embargo, este mismo hecho –dice- la hizo recordar que hace mucho tiempo su hermano, que en ese entonces tendría unos 4 años, le dijo a sus padres que había estado conversando con el primo José, el que hace un par de meses había fallecido en un accidente. “Lo más curioso de todo era que mi hermano no sabía que José había muerto”, detalla.
“Mi hijo vio a una señora vieja”, ” Rocío mira un punto fijo y se sonríe con alguien”, “Sofía me ha dicho que cuando nos cambiemos de casa vivamos todos juntos menos la señora de negro”, “Javier ha visto a mi abuelo que murió hace años”, entre otras; son algunas de las frases que surgieron en una de esas tantas conversación de un grupo de amigas y mamás. A las que de forma inmediata se dispararon respuestas que se atropellaban unas con otras: “se trata de niños más sensibles”, “tu hijo es especial”, “los niños logran ver cosas que uno no”, y así una serie de explicaciones que de alguna forma intentan dar claridad a lo que a los ojos de gran parte de las personas se trata de hechos “paranormales”. Desde la mirada de profesionales psicólogos existen 2 corrientes; por una parte se atribuye a la invención de “amigos imaginarios” que los niños crean en forma normal y usual con carácter adaptativo y en las que algunos casos suplen lagunas afectivas pudiendo convertirse incluso en un aporte para su creatividad, desestimando la existencia de apariciones paranormales. La otra mirada –siempre desde el ámbito de la psicología- si bien acepta que pueden existir casos de pequeños que tienen experiencias extrasensoriales no profundiza en una explicación al respecto. De esta forma, y con el fin de dar respuesta a los padres que se enfrentan a ese tipo de situaciones, quisimos indagar un poco más allá y conversamos con Bárbara Canale, Astróloga, Tarotista, Numeróloga y autora del libro “Predicciones 2013”, en donde se explica también algunas  reacciones que tienen los niños a partir de su signo zodiacal.

bárbara canale¿Son reales este tipo de situaciones? Mira si bien no existe una explicación científica al respecto. Desde mi punto de vista claro que sí. Uno siempre debe creerle a los hijos, ya que si bien este tipo de hechos pueden ser difíciles de asumir como reales, forman parte de lo que podríamos llamar “mundo metafísico”, el cual va más allá de lo que cualquier persona puede ver. Una energía paralela.

¿Se trata de niños diferentes o más sensibles? Más allá de hablar de niños “especiales”, creo que todos los niños tienen esa capacidad. Una sensibilidad y pureza que les permite relacionarse con esa energía que puede estar en cualquier parte y que sólo algunos son capaces de ver y aceptar. Los seres humanos nacemos puros, con el paso de los años ese estado va variando hasta convertirnos en adultos. Adultos con creencias, miedos, aprensiones y una serie de características que por lo general nos alejan de lo metafísico. Las personas creen cada vez menos en lo que no ven.

¿Existe un rango de edad en que sean más frecuentes? Existe un rango de edad que fluctúa entre los 0 y 4 años, cuando los niños suelen ser menos sociables, sin embargo, existen casos de niños que mantienen ese estado de “pureza” -por llamarlo de alguna forma- y conviven con estas entidades por más tiempo, incluso hasta grandes.

¿Como padres, de qué forma deberíamos reaccionar si un hijo nos cuenta algo así? Si el niño lo cuenta con normalidad, responder de la misma forma. Lo ideal es poder orientarlo y decirle que muchas veces estas cosas pasan y que esas personas sólo quieren compañía o buscan ayuda. Si el niño se asusta, entonces con mayor razón el adulto debe tranquilizar a través de frases simples y manteniendo la calma. Si los niños nos ven tranquilos a nosotros también lo estarán ellos. La orientación de cómo poder reaccionar si les vuelve a ocurrir es muy importante en el sentido de que ellos sean capaces de comunicarse con esa presencia (si es que su edad se los permite) y saber en el fondo qué es lo que necesita o busca. ¿Por qué está ahí?

Finalmente y en relación a la última pregunta ¿Cómo contengo a mi hijo? Las respuestas son generalmente las mismas, a través de la seguridad y confianza que como padres podemos entregarles: “hijo no te preocupes aquí estará siempre la mamá o el papá, nadie te hará daño”, para los más creyentes a través de una oración o simplemente restándole importancia al relato del niño, con el fin de tranquilizarlo, pero siempre observando de cerca que tipo de consecuencias puede tener el hecho de que nuestro hijo sea testigo de algo así

¿Coincidencias, imaginación o realidad? Los criterios son amplios y diversos. Cuéntanos tú experiencia.Todoeduca

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