¿Está el Bebé? ¡No Está el Bebé!!


no está el bebéPermanencia del Objeto (Juego para bebés de 8 meses y más).

La permanencia del objeto es una habilidad que se desarrolla a partir de los 8 meses aproximadamente y consiste en la búsqueda de objetos que han desaparecido. Esta habilidad tiene directa relación con otras habilidades superiores del ser humano como el lenguaje y aquí la importancia de su desarrollo y estimulación.

Esta habilidad está tan incorporada en el diario vivir, que muchos padres la trabajan  sin saberlo, sin embargo hay otros que considerándola un “juego tonto” no la hacen. En esta ocasión más allá de las calificaciones queremos motivarlos a jugar con sus bebes la mayor cantidad de veces posibles, ya que aunque no lo crean están desarrollando un aspecto de su persona de real importancia para su futuro.

Las siguientes actividades son progresivas en el tiempo y deben realizarlas en la medida que logren el juego anterior:

1.- Tapar la cara con un paño y decir: ¿No está la mamá? ¡Aquí está! Mientras descubren su cara.

2.- Mientras el bebé mira un juguete taparlo con un paño y que sólo se vea una parte del juguete, para que el niño saque el paño, buscando el juguete.

radio escondida23.- Esconder un juguete que el bebé esté utilizando sin que él vea y preguntarle: ¿Dónde está el “auto”?. Esperando que el bebé lo busque a su alrededor.

Suena muy simple y como ya se dijo hasta un tanto vergonzoso para muchos, pero tengan la confianza de que es muy importante de trabajar a temprana edad.

Luego cuando son niños que ya manejan un repertorio de palabras, es bueno trabajar otros aspectos como es la evocación de palabras, esto les permite conocer y agilizar el camino que sigue su pequeño cerebro para nombrar las cosas y recordarlas por su nombre, por ejemplo: ¿De quién es esta falda? ¿Cómo se llama la fruta que más te gusta?

La idea es que el niño sea quien recuerda la palabra en base a la pregunta, idealmente hacer preguntas abiertas y no cerradas (donde responden sí o no). Otro aspecto a considerar es no dar las respuestas mientras se le hace la pregunta, como sucede en el siguiente ejemplo: “Esta mochila es de tu hermana, ¿de quién es esta mochila?”

Y ya cuando son más grandes aún, hay que dar énfasis en el recuerdo. Mientras hacen sus relatos fomentar la nominación y descripción, es decir, los niños suelen contar algo que les ha ocurrido diciendo muchas exclamaciones y sonidos que acompañan sus mímicas, pero no dicen lo que les pasó, por ejemplo “eso de allá me pegó y yo uf! así me caí y luego así pum!”. En esto casos una vez terminado su relato se sugiere decirles que les nombren lo que les pegó, luego que digan paso a paso las acciones o verbos que describen la caída, siempre de manera pausada y procurando que no se convierta en una situación tensa. Si se ponen demasiado tensos pueden comenzar a tartamudear sin ser tartamudos (espasmofemia). Por este motivo, se puede dar el modelo correcto haciendo una narración parecida a la de ellos y que así incluyan las palabras y conectores en el segundo intento.todoeduca

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