¿Pelear o no Frente a los Hijos?

  1. Child looks at the swearing parentsCuando era chica, mi mamá me decía: “uno no pelea, sino que discute”. Así que crecí escuchando algunas discusiones entre mis papás y por supuesto que nunca, nunca una pelea. Hasta que a una edad oportuna supe que, ambas, eran la misma cosa. Es tan humano, tan doméstico, tan necesario tener diferencias con la pareja, pero ¿qué pasa cuando hay niños?

¿Es correcto pelear en presencia de los hijos? ¿Deberíamos esperar el momento adecuado para solucionar un conflicto? ¿Mis hijos deben crecer pensando que sus padres JAMÁS pelean? Estas son algunas de las dudas que se me venían a la cabeza cuando me enfrentaba a ciertas situaciones.

El tema es que pelear delante de los niños se puede transformar en un desafío familiar. En serio. Y por supuesto que dependerá de cómo se discute, pero justamente esa es la pregunta, de qué forma se hace.

Cuando propuse el tema a Todoeduca.cl en forma espontánea se atropellaron las opiniones del equipo. El resultado: un  respaldo unánime. Todas habíamos pasado por lo mismo con las mismas dudas. Opiniones diversas que convergían en una sola idea: las diferencias son normales y parte de una realidad que los niños deben conocer.

Para la Psicóloga infanto-juvenil, Varinia Signorelli las cosas estaban un poco más claras (y cómo no, si estas situaciones también son parte de su vida profesional), “Muchos de nosotros, los de nuestra generación, no sabemos enfrentar los conflictos porque nadie nos mostró cómo”, nos dijo. Frase que me hizo mucho sentido porque claro los conflictos existen siempre a todo nivel y en cualquier aspecto de nuestras vidas, seamos chicos o grandes.

“A los hijos hay que enseñarles que las diferencias de opinión son parte de la vida, y que no hay necesidad de gritar, insultar o huir de los problemas, sino que aprender a resolverlos, es la labor que tenemos como padres”, fue otra de las frases que rescaté en esa ocasión, sobretodo porque considero que es nuestro deber enseñarles que somos seres humanos que sentimos en ocasiones rabia, felicidad, enojo y pena. Que esas sensaciones son parte del repertorio de emociones que todos sentimos.

Y así, después de un prolongado tiempo de vacaciones, en que la rutina de todos juntos por muchos días, puede traer consigo diferencias que, no sólo son normales sino que también son muy necesarias.

¡Bienvenidas diferencias!Todoeduca

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