GOLPES EN LA CABEZA

golpe cabezaSe vienen las vacaciones de invierno, y si bien los riesgos de resfríos o enfermedades respiratorias disminuyen al no asistir al colegio o jardín, los accidentes en la casa aumentan. Uno de los más comunes, y no por eso menos importante, son los golpes en la cabeza ¿Qué hacer?

Durante la niñez son muy comunes las caídas, las que si bien por lo general no tienen gravedad, en ocasiones pueden ser  lesiones graves. La mayor preocupación radica en que el riesgo de un traumatismo craneal viene asociado a la posibilidad de que se produzca una lesión cerebral, algo que se da con mayor frecuencia en niños menores de año. Las lesiones traumáticas en la cabeza en los menores de 15 años la cifra es de  22% y 43%.

El TEC o traumatismo encefalocraneano se define como cualquier alteración física o funcional producida por una fuerza traumática externa que ocasione un daño físico sobre el encéfalo (por ejemplo el cerebro) o alguna de sus cubiertas (huesos del cráneo, etc.). La mayoría de los traumatismos sólo producen lesiones en la superficie de la cabeza, como hematomas, heridas y dolor en la zona del golpe. Lamentablemente es una de las lesiones más frecuentes en los accidentes de tránsito, cuando los niños van como pasajeros de vehículos donde el daño se produce por el golpe del cerebro contra las paredes del cráneo, producto de la energía de desaceleración; puede haber lesiones gravísimas sin golpes o cuando son víctimas de atropello y también en niños que reciben malos tratos.

 Cuando un niño se golpea la cabeza se debe vigilar su estado durante las próximas 48 a 72 horas. Los familiares deben poner atención a los siguientes signos y síntomas:

  • Alteración o pérdida de conciencia tras el golpe.
  • Períodos de amnesia o pérdida de la memoria.
  • Si la persona o niño presenta dolor de cabeza constante, y no es sólo en el sitio golpeado.
  • Si hay vómitos después de algunas horas de producido el accidente.
  • Si hay cambios de conducta, como irritabilidad o llanto persistente en caso de niños pequeños.
  • Si existe salida de sangre o líquido por la nariz y/u oídos.
  • Si hay mareos al caminar, marcha inestable.
  • Si existe sensación de hormigueo en alguna extremidad.
  • Si siente la visión borrosa o con dificultad para ver.
  • Si el chichón es muy grande o crece rápido, sobre todo en niños pequeños (lactantes) o si son en las regiones laterales de la cabeza.
  • Si el mecanismo del golpe o accidente haya sido de alta energía, aunque el niño se vea aparentemente bien inicialmente (caída más de 2 metros, accidente de tránsito importante).

bebe llorandoEs importante destacar que en los niños la somnolencia la mayor parte de las veces es producto de la tensión emocional, también es normal que el niño quiera quedarse dormido después de un rato (sobre todo cuando son más chicos). Pero si se duerme inmediatamente después del golpe, es importante consultar rápidamente. Si existe somnolencia profunda se recomienda vigilar el estado de conciencia del niño, lo que obliga a los padres a observarlo durante 20 o 30 minutos después del golpe y detectar oportunamente cualquier cambio en su conducta. En la mayoría de los casos no es necesario evitar que el niño se duerma, como comúnmente se escucha en forma popular.

Por último hay que tratar de mantener al niño en un ambiente tranquilo y silencioso, con la cabeza un poco elevada, aplicarle frío local (hielo envuelto en un trapo) y ofrecerle líquidos fríos en pequeñas tomas para no favorecer los vómitos. Y en el caso de haberse producido un corte se debe lavar la herida con abundante agua, comprobar que no hay objetos incrustados y presionar la herida con una gasa para cortar la hemorragia. Si la herida es profunda o no para de sangrar, es posible que requiera sutura por lo que se debe acudir a un servicio de urgencias.Todoeduca

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