¿POR QUÉ EL BABY BLUES?

baby blues¿Qué es el Baby Blues? El Baby Blues es un tiempo, un estado transitorio del que poco y nada sabía hasta que –claro- me convertí en madre por primera vez.

Al principio y como muchas recurrí a buscar información en Internet. Necesitaba tener una explicación rápida y clara de aquello qué me estaba ocurriendo. ¿Por qué me sentía tan triste, tan angustiada, si estaba viviendo uno de los momentos más maravillosos y también uno de los más esperados de mi vida?

Y en mi búsqueda conocí ese nuevo concepto: “Baby Blues”. Lo definen en términos clínicos como sentimientos de tristeza, llanto, ansiedad o irritabilidad que pueden ocurrir en las primeras semanas después de tener un bebe. Existen muchas causas posibles, incluyendo cambios hormonales, falta de sueño, el llanto del bebe y la pérdida de tiempo para la mujer. Me esperanzó leer que se trataba de “un estado de tristeza y melancolía bastante frecuente, lo experimentan hasta un 80% de las mamás tras dar a luz y no tiene mayor importancia, ya que irá desapareciendo paulatinamente en las dos semanas tras el parto”.

puerperioBien, es hormonal, es cansancio, es pasajero y no tiene mucha importancia. Sin embargo –pensé- algo ha cambiado en mí para siempre. Con este nacimiento, algo se ha instalado en forma permanente, y aunque el tiempo del Baby Blues pase con los días, no es casualidad que un porcentaje importante de mujeres experimenten de, alguna forma, una serie de sentimientos negativos a raíz del nacimiento de su hijo. Y es que quien nace no sólo es un hijo, nace también una madre. Y si el nacimiento de un hijo demanda cambio, adaptación, tiempo, paciencia y aprendizaje; el nacimiento de una madre no deja de ser un proceso complejo.

Hace algunos días leí a una psicoanalista francesa llamada Dominique Guyomard, que habla sobre el Baby Blues en su libro “El efecto madre, lo efímero en las transmisiones de lo femenino”.  Ella dice que el Baby Blues se trata de “un tiempo equivalente al de un duelo psíquico: duelo de lo que habría que dejar ir para que exista el encuentro de una madre con su hijo.”. Y esto me hizo mucho sentido, porque si pensamos en el duelo como efecto de una pérdida (de cualquier naturaleza), entonces el Baby Blues vendría a ser como una especie de duelo en donde debemos aceptar la pérdida de aquella mujer que fuimos para dar paso a una nueva mujer: la mujer madre, que sin ser tan distinta a la que fuimos, es -a su vez- totalmente diferente.  Sin embargo, el Baby Blues no sólo implica un duelo por la mujer perdida, sino que también significa el duelo por el hijo imaginario perdido ¿Qué significa esto? Durante el embarazo, e incluso antes de el, alimentamos toda clase de fantasías con respecto a cómo será nuestro hijo o hija. Desde su aspecto físico hasta sus gustos y personalidad. Y esa fantasía no proviene de la nada, sino que se va formando por un cúmulo de experiencias personales previas, por nuestra historia como hijos y por nuestra propia concepción de la maternidad.

pajaritos en la cabeza

El parto y el puerperio (cuarentena), nos enfrenta a la separación radical entre ese hijo imaginario con nuestro hijo real. Un bebé que llega a romper con la continuidad de nuestra vida y demanda de nosotros toda la atención, cuidado, energías posibles y cuyo bienestar depende de forma casi exclusiva de la madre (24hrs/7días a la semana). Una  realidad que claramente muchas veces asusta. Y asusta porque nos enfrentamos queramos o no a nuestros mayores temores,  con la responsabilidad, con la enfermedad, con la fragilidad de la vida, y –lamentablemente- con la culpa. Sin embargo, romper con esa fantasía nos permite también conocer y reconocer a nuestro hijo, con todas sus necesidades, sus matices, su maravillosa intensidad. Nos da la posibilidad de crear un vínculo único, del que nada sabemos todavía, pero que crece y se fortalece día a día permitiéndonos desarrollar todo nuestro potencial de madre; una madre que nace con su hijo para darle protección, cariño y dedicación, para mostrarle el mundo y prepararlo para caminar en el y junto a él.

Así, aunque el Baby Blues es un tiempo extraño, incluso agobiante, es también parte del proceso que significa convertirse en madre (principalmente) por primera vez, y que al terminar dejará a su paso a una mujer empoderada de su nuevo rol, más fuerte, más segura, que le dará un nuevo significado a su instinto, con nuevos temores y angustias, pero también con una nueva capacidad de amar.  

Todoeduca

FOTOGRAFÍAS: https://www.facebook.com/fotospajaritosenlacabeza

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