ERRORES AL ESCRIBIR, DISGRAFIA

¿Tú o tu hijo tienen problemas con la ortografía, mala caligrafía e incluso dificultad para expresar los pensamientos por escrito? Pues bien, creo que esta columna te puede interesar.

Young boy in elementary/primary school uniform working. Isolated. Copyspace

La Disgrafía es una dificultad funcional asociada a la escritura, proceso que requiere un complejo conjunto de habilidades motrices y de procesamiento de la información. Este problema es mucho más común de lo que se imagina, ya que a diferencia del “Déficit Atencional” (que se encuentra sobre diagnosticado), esta es una dificultad que no se diagnostica mucho, pese a la cantidad de niños, jóvenes y adultos que la presenta. Sí, esta dificultad también la puedes presentar tú, no sólo tu hijo.

Por definición, la Disgrafía es una dificultad asociada a la mala caligrafía y los indicadores de su existencia son: no respetar márgenes, escribir muy separado o muy junto (letras “montadas”), muy grande o muy pequeño, o bien, todo combinado; también se pueden omitir letras o palabras completas, todo esto sin que un trastorno neurológico o intelectual lo justifique. Los tipos de Disgrafía que podemos encontrar son:

Motriz: Como su nombre lo dice es de carácter netamente motor. La persona comprende sin ningún problema la relación entre la letra y su sonido pero no logra “dibujarla” correctamente debido a una deficiente motricidad fina. Otros rasgos característicos de este tipo de Disgrafía son la lentitud al escribir, signos o letras que no logran diferenciarse, escritura en espejo (letras al revés), manejo incorrecto del lápiz y postura inadecuada al escribir (la persona se acerca demasiado al cuaderno). Esta es la Disgrafía más común.

Específica:  en este tipo de Disgrafía no existe una correcta percepción de la “forma” de la palabra, esto debido a la mala percepción de las formas en general y a la desorientación espacial y temporal. (concepto “forma de la palabra”).

Evolutiva: esta existe cuando el niño tiene serias dificultades para comenzar el proceso de escritura en la infancia. Muchas veces esto se confunde con algún tipo de retraso, puesto que son niños que han tenido una escolarización adecuada, tienen una capacidad intelectual normal, un ambiente familiar sin problemas, un desarrollo emocional sin bloqueos o unos procesos perceptivos y motores correctos. En definitiva, no existe una razón aparente que justifique sus dificultades.

Adquirida: este problema se presenta como secuela de algún tipo de accidente. Son personas que siempre escribieron correctamente y posterior a una enfermedad o accidente con secuelas motoras o neurológicas no logran volver a escribir correctamente.

Disgrafia

Luego de leer esto ¿Te das cuenta de lo común que es? Todos conocemos a alguien que presenta algún tipo de Disgrafía, pero como es una dificultad “con la que se puede vivir” la gente no le da mayor importancia. Ahora, para diagnosticarla como tal se debe “cumplir” no sólo con los requisitos que ya te mencioné, también hay que cerciorarse de que no exista daño sensorial (que la persona no presente dificultades auditivas o visuales), que no existan trastornos emocionales y que exista una adecuada estimulación cultural y pedagógica.

Ahora que ya aclaramos todos los puntos necesarios para saber tu hijo presenta Disgrafía, te entregaré algunos consejos para superarla y comenzaré desde lo más básico: la postura y la relación entre los objetos y la persona.

  1. Sentarse bien, apoyando la espalda en el respaldo de la silla. Acercar la silla a la mesa y ubicar el respaldo de la silla perpendicular a la mesa.
  2. No acercar mucho la cabeza hacia el cuaderno.
  3. No mover el papel continuamente, porque las líneas saldrán torcidas (esto además ayuda a la orientación en el espacio).
  4. No poner los dedos muy separados de la punta del lápiz, si no éste “baila” y no se logra controlar la escritura. Por otra parte, si se acerca mucho los dedos a la punta del lápiz, no se ve lo que se escribe (y los dedos se fatigan). Se deben ubicar los dedos sobre el lápiz a una distancia aproximada de 2 a 3 cm de la hoja.
  5. Si el niño escribe con la mano derecha, puede inclinar ligeramente el cuaderno hacia la izquierda y si el niño escribe con la mano izquierda, puede inclinar el papel ligeramente hacia la derecha.

Todo lo anterior como primeros pasos, sin embargo, existen una serie de ejercicios que puedes realizar en casa, aprovechando las vacaciones. Para conocerlos ingresa a nuestro Rincón Didáctico o directamente en http://www.todoeduca.cl/2014/01/16/estimulacion-para-evitar-la-disgrafia/

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