LOS SUEÑOS SE HACEN REALIDAD

disney todoeducaHabía estado ahí casi 20 años atrás. La misma música, iguales personajes, magia y colores envueltos por un castillo donde no habitan príncipes ni princesas, sino la imaginación y los sueños de miles de niños alrededor del mundo. Pero esta vez había algo distinto… Algo que lo hacía verdaderamente especial. Sí, porque a pesar de que los parques de Disney son especiales en sí mismos, y se los recomiendo a ojos cerrados a los papás que quieran ver felices a sus hijos, son lugares que sólo tienen sentido cuando los más pequeñitos pueden descubrirlos y caminarlos. Esa fue la oportunidad que tuve hace algunas semanas.

disney un sueñoYo quería ir nuevamente a ese lugar, pero esta vez no para disfrutar de grande, sino para disfrutar a través de los ojos de mi hija. Fue a través de ella, donde ví lo que antes no había sido capaz de ver. Con su sonrisa cobró sentido hacer largas filas solo para fotografiarse con las princesas Tiana o Mérida. Tuvo sentido pagar un poco más por un almuerzo para estar y compartir con esos personajes que habitualmente vemos por televisión. A través de ella, me maravillé de vuelta con este mundo mágico cuyo slogan no puede ser más perfecto: En Disney efectivamente los sueños se hacen realidad. Fue en ese lugar donde me volví niña nuevamente y disfruté como nunca con las travesuras de Mickey, Minnie y todos sus personajes. Añoré ser Bella, Cenicienta, Blancanieves o cualquier princesa que a pesar de los obstáculos, siempre logra ser feliz. Me subí a las atracciones que años atrás esquivé porque, según yo, no eran para mi edad. Caminé sin descanso tratando de descubrir cada rincón, que nada se escapara de mi vista, sin importar que al otro día el cuerpo me recordara que ya no tengo 20 años.

un sueño en disneyY es que las dimensiones de un parque como Magic Kingdom, en Orlando, no dan para recorrerlo en un día, se requieren dos o tres para descubrirlo por completo, claro que eso implicaría desajustar cualquier presupuesto, considerando que la entrada cuesta 50 mil pesos por persona. Pero independiente de los recursos, quiero decirles que todo vale la pena. Los que son padres me entenderán sin duda. Los sacrificios merecen existir si a cambio del esfuerzo que hacemos vemos que nuestros hijos disfrutan, que ríen, se sorprenden y quedan deslumbrados descubriendo que aquello que veían en una pequeña (o gran caja cuadrada) sí existen. Están en un lugar lejano a nosotros, donde no solo basta 8 horas de avión, sino un par de horas más en auto, pero existen… Los podemos ver y retratar en una fotografía. Podemos bailar con ellos, hablarles y contemplarlos… Existen y están en un lugar mágico que aún retumba en los ojitos de mi pequeña… Un lugar increíble que aunque sea una vez en la vida, créanme, vale la pena conocer y descubrir.Todoeduca

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