Karen Doggenweiler: “La maternidad no la habría postergado por ningún estelar”

Karen Doggenweiler y sus hijasKaren Doggenweiler tiene 44 años, dos hijas y un marido en campaña.
No deja de ser un sacrificio familiar esto del puerta a puertas, los viajes a regiones, los fines de semana dejando los pies en la calle. Pero están conformes y entusiasmados con la decisión.“Hay dos abuelas maravillosas y siempre disponibles”, dice la periodista conductora de radio y televisión, que congeló su rol en el matinal Buenos Días a Todos de TVN para emprender una campaña presidencial por segunda vez junto a su marido Marco Enríquez- Ominami y, de pasada con sus niñitas -como les dice ella- Fernanda de 18 años (hija del primer matrimonio de Karen) y Manuela de 9.

Karen Doggenweiler tvnCada vez que Karen habla de sus hijas le brillan los ojos y sonríe. ¿Cómo es la relación con tus hijas? Es imperfecta como todas, pero al mismo tiempo perfecta, porque no hay nada que el inmenso amor que nos tenemos no pueda solucionar. Eso sí, soy mamá, cercana, cariñosa, pero no amiga.  Con la Fernanda conversamos de todo, nos queremos y apoyamos. A Marco le toca el tema de los permisos, yo soy más laxa en eso. La Manuelita es mi permiso para ser chica de nuevo, para jugar y revolcarnos en el pasto. Las adoro.

¿Cómo compartes tu tiempo, entre una campaña y el tiempo con ellas? Cuesta, es difícil, pero siempre me las arreglo para hacer tareas, regalonear un rato y compartir con ellas. Me acompañan a varias actividades también.

Karen Doggenweiler Todoeduca¿Y en tu trabajo habitual que es la televisión, te preocupas de compatibilizar tu vida como profesional y mamá o es muy difícil? Difícil, pero menos complicado que lo que viven miles de mujeres que viajan dos horas en el Transantiago, y no tienen ayuda en su casa con sus hijos. En mi caso, tengo dos abuelas maravillosas y disponibles siempre.

¿Y qué pasa con los otros pasatiempos: deportes, amigas, marido? ¿Cómo se complementa? Las amigas están y son maravillosas. Con Marco nos vemos siempre y estamos en contacto permanentemente por mensajitos. El deporte, las películas, las idas a comer a alguna parte, van a tener que esperar.

¿Cómo es tu relación con las niñas? ¿Te catalogarías como mamá estricta, liberal, permisiva, cariñosa o una mezcla? Soy más bien permisiva. Tiene que ver con que me tocó trabajar mientras mis papás cuidaban a la Fernanda. A las mamás que trabajamos, nos cuesta muchas veces fijar esas reglas, rayar la cancha y mostrar límites. Marco es más riguroso en horarios, estudios, permisos.

¿Cómo ha sido tu experiencia al ser mamá? Ha sido una experiencia maravillosa. No habría postergado la maternidad por ningún programa, estelar, matinal o lo que sea. Es simplemente increíble. Marco ayuda mucho. Nos complementamos, tenemos una relación simétrica de apoyo mutuo  compartimos roles y me encanta ver a Marco acostando a la Manuelita, leyéndole un cuento, conversando con la Fernanda y regaloneando con las dos.

Karen DoggenweilerCOLEGIO
¿En qué te fijaste a la hora de elegir un colegio? Creo que la Fernanda necesitaba un colegio más chiquitito, amoroso y cálido. Con la Manuela fue distinto. El criterio fue que si nuestra familia es chica, el colegio debía ser más parecido al mundo y por tanto, más grande y menos acogedor.
¿Eres estricta con las notas? Me importa que les vaya bien, pero no este sistema perverso del SIMCE que mide y estandariza a los niños.

 ¿Qué hacen en los tiempos libres con las niñas? Salimos a pasear, vamos al cine, a ver a amigas.

Recomiéndanos un lugar para ir con los hijos. Un panorama ideal madre/hija. Nos encanta ir a la playa, a caminar por la playa sin mirar el reloj y  a comer algo rico.

Karen DoggenweilerMATERNIDAD
¿Qué ha significado la maternidad en tu vida? Lo más importante, un motor, un pilar y el propósito que me acompaña siempre.

¿Cómo te gustaría que tus hijas te recordaran? Como una mamá que las amó por sobre todo en este mundo.

¿Conoces el concepto de “Crianza Respetuosa”? ¿Qué significa para ti? ¿Cómo crees tú que les demuestras respeto a tus hijas? Sí, me he preocupado de buscar siempre el bienestar de mis hijas. Cada una es un mundo distinto, con sus emociones, gustos, problemas y alegrías. Yo les digo a las mamás más jóvenes que deben seguir su instinto, que no se debe forzar la crianza, que hay que disfrutarla.

¿Cómo aterrizas tú la “Crianza Respetuosa”? El contacto físico es clave. Regaloneo mucho a mis hijas. Las amamanté una año a cada una. Me despojé de prejuicios y convenciones y busqué lo mejor para ellas y para mí. Hasta el día de hoy si quieren dormir con nosotros en el medio ¡lo hacen! Queremos tener niñitas felices.Todoeduca

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