DEFICIT ATENCIONAL

get-deficit-de-atencion“Déficit Atencional”, “Trastorno Por Déficit De Atención”, “Síndrome De Déficit Atencional”, “TDA” o “TDA-H”… muchos nombres para una misma dificultad que hoy en día se considera “común”. Sin embargo,  qué es realmente. El Deficit Atencional (DA) es la incapacidad neurobiológica que tiene una persona para focalizar su atención en un estímulo. Esto se manifiesta en todos los ámbitos de la vida de la persona (niño o adulto)  e incluso puede ser en varios, es decir, en el ámbito social, familiar y escolar/laboral a la vez.  Esto significa, y lea bien, que si su hijo presenta “problemas” para focalizar su atención sólo en el ámbito escolar, NO presenta Déficit Atencional.

En ocasiones esta falta de atención puede ser acompañada tanto por hiperactividad (niños inquietos e impulsivos) como por hipoactividad, esta última muchas veces es más complicada de notar puesto que son niños tranquilos y observadores que pareciesen estar siempre prestando atención, pero por el contrario tienen la mente en cualquier parte.

Otro punto importante  a considerar es que la capacidad de atención se va desarrollando con los años. Un niño de 6 años no posee la misma capacidad de atención que otro de 12, y esto se explica porque la capacidad aproximada de atención es de 4 minutos por año de vida del pequeño, por lo que a los 6 años es normal que el niño sólo atienda concentradamente durante 12 minutos aprox. ¿Han notado que en los dibujos animados destinados a niños de esa edad dan comerciales muy seguido? ¡Sí, ese es el motivo! Ellos saben que los niños no pondrán atención por más de 10 minutos. Ahora que saben esto, ¿se dan cuenta de lo desfavorable que es tener a un niño tan pequeño haciendo tareas por una o dos horas de corrido? Es como si a un adulto le pidieran que llegase a saltar sobre un metro de altura… quizás existan algunos que lo logren, pero la mayoría no lo logrará, y pueden incluso llegar a sentirse muy mal con sigo mismos por no hacerlo. Es por esto que recién a los 12 años de edad, aproximadamente, se espera que un estudiante logre mantener su atención unos 45 minutos ¿Qué le parece?

sindrome-hiperactividadPersonalmente prefiero no referirme al DA como “Trastorno de Déficit Atencional” porque el sólo hecho de hablar de niños trastornados lo considero aterrador, además lo que ellos tienen es una dificultad que debemos ayudar a superar (o que por lo menos aprendan a vivir con ella) y nunca tratarlos como enfermos.  Hoy en día nos encontramos con muchos niños que han sido diagnosticados y que evidentemente no tienen un problema neurológico sino dificultades emocionales a nivel familiar y/o con sus pares, o bien la metodología impartida en sus respectivos colegios no es la que les acomoda a la hora de aprender; es por esto que el proceso para determinar si un niño presenta o no Déficit de Atención con o sin hiperactividad requiere de varias etapas y de varios profesionales. No existe un examen único para diagnosticarlo. Cabe mencionar además que muchas otras dificultades como la ansiedad, la depresión y ciertos tipos de dificultades de aprendizaje pueden presentar síntomas bastante similares. Por ejemplo, dentro del proceso de evaluación del estudiante se deben incluir exámenes médicos de audición y visión para descartar otros posibles problemas.

Ahora, si una vez realizada la evaluación el diagnóstico es Deficit Atencional, se debe tener claro que el tratamiento nunca es el mismo para todos los niños. No existe uno universal, pero un buen plan de tratamiento siempre incluirá una vigilancia estrecha, seguimiento, terapia conductual y cambios en la vida y rutina de la persona a lo largo del proceso, ya que en la vida del niño y/o adulto con este inconveniente es fundamental una buena organización y rutina diaria planificada.   A continuación les entregamos algunos consejos para complementar el tratamiento:

  1. Como familia, tómense el tiempo de conversar con su hijo o hija todos los días. Conocer sus propios intereses y gustos, de esta forma podrán realizar actividades que le parezcan interesantes y, principalmente, lo hagan sentirse querido y tomado en cuenta. Recuerda que tú eres la madre o el padre del niño, y por ese sólo hecho nadie puede elegir mejor que tú el camino correcto para ayudarlo. Los niños de hoy no necesitan medicamentos, necesitan a sus padres.
  2. Incorpóralo en las actividades diarias del hogar, dándole responsabilidades específicas (como poner la mesa o recoger los platos), esto lo hará sentirse capaz y lo motivará a estar más atento.
  3. Realización de talleres. Puedes inscribirlo en algún taller de Artes Marciales, ya que ayudan a desarrollar disciplina, concentración, respeto a los otros, además son un excelente espacio para canalizar su energía. El  Teatro, aunque no lo creas, trabaja la disciplina, la empatía, la memoria, la personalidad y la concentración en los niños.
  4. Hoy por hoy la Terapia Floral es bastante conocida ya que es capaz ayudar a las personas con cualquier tipo de dificultad, además al ser preparados personalizados se pueden trabajar diferentes aspectos del niño en una misma preparación. Hablo de preparación porque este tipo de terapia no sólo existe en gotitas, también puede utilizarse como cremas o sprays para el ambiente. Lo mejor de esto es que no tienen ningún tipo de contraindicación.
  5. El Reiki es una terapia energética de sanación del cuerpo a través de la canalización de energía universal. La energía se transmite por superposición de las manos en distintas partes del cuerpo, donde es captada, produciendo equilibrio, armonización y sanación espiritual y física.  Cabe destacar en este punto que existen centros holísticos que inician a los mismos niños como reikistas, en donde se les enseña a tratarse ellos mismos y a otras personas.
  6. La Musicoterapia puede ayudar a modificar pautas de comportamiento en niños con déficit atencional, hiperactividad, depresión y es muy útil en el tratamiento de niños autistas. Esta disciplina puede ser trabajada en grupo o de manera individual.
  7. Pintar Mandalas a diario también es un buen ejercicio, ya que  los niños son los más sensibles a sus efectos, pues todavía no tienen las barreras que nos creamos los adultos. En ellos el pintar es algo natural, están abiertos a todo. Los mandalas mejoran sus capacidades cognitivas y desarrollan su habilidad para solucionar problemas. Incrementan su creatividad, su concentración y su autoestima. Aunque son beneficiosos para todos los niños, el trabajo con mandalas da un resultado especialmente positivo en niños inquietos, nerviosos y los también llamados “difíciles”.

En fin, existen terapias para todos los gustos como alternativa a los medicamentos y la lista podría ser muy extensa, incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido de alguna manera el aporte de estas terapias en el tratamiento de las dificultades de atención y le da crédito a sus beneficios, pero lo más importante es que no existe posibilidad alguna de que estas terapias produzcan efectos secundarios perjudiciales para la salud. Todoeduca

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