LA INCLUSIÓN ES UN DERECHO

TatyCuando una madre espera un hijo tiene muchas esperanzas y temores, durante el embarazo todo el mundo te pregunta ¿qué quieres que sea? Y en la mayoría de los casos y casi por inercia respondemos: “que sea sanito”. Sin embargo, qué pasa cuando las cosas no se dan como esperamos ¿Qué hacemos?

Es lo que me  pregunté cuando nació mi segundo hijo, ¿qué voy hacer? ¡Nada! Sólo “apechugar” pensé en buen chileno. Y desde ese momento ha sido todo un proceso: asimilar, entender y luego aceptar, pero no es una aceptación a tontas y a locas, es el entender la aceptación como un compromiso que implica no sólo sacar adelante a tu pequeño, mi hijo;  sino que además luchar por integrarlo a la sociedad. Una lucha que nunca imaginé sería tan difícil. Porque si bien, la familia ayuda, apoya y acepta no como alguien con capacidades diferentes sino como una persona más. El GRAN problema es la SOCIEDAD. Que el “mundo exterior” acepte a tu hijo como uno más. Y en eso, seamos honestos, nuestro país está en pañales. Y es una lástima porque a pesar de la presencia de una gran obra como la Teletón, aún falta mucho por aceptar e integrar. No sólo se trata de “tener un gran corazón”  24 horas al año, sino que las 24 horas de los 365 días del año.

taty 2Ahora bien, todos nos preguntamos ¿cómo podemos contribuir a esto de la integración? tengo la certeza de que una manera simple, factible y efectiva, es enseñándole a nuestros propios hijos  que existen personas distintas… a saber que en el mundo todos somos diferentes. Porque lo somos. Porque cometemos el error de crecer y de dejar que nuestros hijos crezcan con un prototipo de persona y con eso seguimos adelante. Yo he sido testigo de como ese “prototipo” se disuelve cuando somos parte de una realidad que no esperábamos.  Y lo digo como testigo presencial al ver como mis hijas han tenido que adaptarse a un “niño distinto” y mi  hijo  a su vez aceptar  a sus “hermanas distintas” a él.

No tengo mejor ejemplo para graficar que las cosas pueden ser diferentes dependiendo del punto de vista en que se miren. Insisto y seré majadera -aunque acepto opiniones e ideas nuevas- ¿Cómo lo hacemos? ¿Por qué nuestros niños se deben adaptar? ¿Por qué nosotros los “adultos” no nos adaptamos a ellos? ¿No sería más fácil? Los invito a reflexionar al respecto y no crean que la frase “a cualquiera le puede pasar” es sólo una frase cliché, es cosa de mirar las estadísticas y el no menor  porcentaje de personas con capacidades diferentes (es más alto de lo que imaginamos). Finalmente es fundamental entender que la inclusión no es adaptarse simplemente al otro, sino que mejorar su calidad de vida a través de la entrega de las mismas oportunidades. La inclusión no es un gesto en un DERECHO.

Con cariño y pensando en un mundo mejor.

MINI LOGOLaura (La mamá de Taty).

Comentarios

Comentarios cerrados.