El Mal Dormir en la Adolescencia.

mal dormirLa adolescencia es una de las etapas de la vida más importante para el desarrollo cerebral, tanto en relación a su estructura, como en el desarrollo de sus funciones superiores, por lo que el descanso y el “buen dormir” se convierten en elementos fundamentales en la vida de nuestros adolescentes.

Que nuestros hijos e hijas adolescentes duerman bien, significa primero, que lo hagan por un número de horas que les permita tener un descanso reparador ante las actividades que diariamente realizan.

En general, se recomienda que los niños y adolescentes duerman entre 8 a 9 horas diarias, sin embargo, es precisamente en la adolescencia, que la cantidad de horas de sueño tiende a disminuir en un 20% aproximadamente y por diversas razones, una de las más importantes son los cambios hormonales que vivencian. Es común que duerman menos, pero si esto se va de las manos, y nuestro adolescente muestra una alteración del sueño constante y permanente en el tiempo, que dificulta el cumplimiento de sus actividades cotidianas, debemos ser conscientes como adultos, que esa disminución de horas de sueño, puede dañar/alterar los circuitos neuronales encargados de los procesos cognitivos necesarios para mantener la memoria, la atención, el raciocinio, entre otras funciones.

Podemos enumerar una infinidad de razones por las que un adolescente puede llegar a dormir mal o poco. Sin embargo, en cuanto a las consecuencias, podemos nombrar las más comunes: Disminución del rendimiento escolar y deportivo, irritabilidad que puede alterar sus relaciones sociales y familiares, sentimientos de tristeza y/o estados anímicos depresivos, que pueden llegar en un futuro, a constituirse como trastornos del ánimo, y es ahí cuando como padres, debemos poner hincapié en la necesidad de tener horarios a la hora de dormir, además de ayudarlos a generar un espacio adecuado, confortable y tranquilo para retomar el buen dormir.

SUEÑO¿QUÉ PODEMOS HACER?

Como padres podemos ayudarlos manteniendo los horarios para dormir que tenían cuando niños, si bien, podemos llegar a acuerdos pues, ya no son niños, lo que debemos hacer es tener un horario definido para dormir y despertar, pues eso permitirá que el o la adolescente pueda regular los patrones del sueño. Adecuar la habitación para nuestras hijas e hijos, es decir, otorgarles un espacio cómodo, ni frio ni caluroso, donde haya silencio, tranquilidad y oscuridad suficiente para conciliar el sueño. Pues debemos recordar que a diferencia de los niños pequeños y adultos, el adolescente tenderá a dormir menos, por lo que una habitación llena de luz, ruido y estímulos, no los ayudará a tener un buen descanso. También es recomendable que la cama la utilice exclusivamente para dormir, evitando comer en ella, usar computador, hacer las tareas, entre otras actividades.

Evitar la sobreestimulación. Esto quiere decir que debemos ayudarlos a evitar estrés a la hora de dormir, el deporte a pocas horas de acostarse, no colabora a conciliar el sueño, es necesario que consideremos que por lo menos 4 horas antes de dormir, el o la adolescente no haya realizado actividad física, o utilizado el computador y/o juegos de video, visto películas, que puedan estimularlo y quitarles la tranquilidad que necesitan para dormir. Evitar estar frente a la pantalla del computador o celular al momento de dormir.

Además, de la sobreestimación con actividades, también está la alimentación. Evitar alimentarse con comidas pesadas, antes de dormir, ingesta de café, bebidas de fantasía y té. Comer alimentos pesados justo antes de acostarse, solo aporta a mantener las alteraciones del sueño. Si nuestro adolescente duerme siesta, esta no debería ser de más de 45 minutos.

Seamos activos en estos detalles que pueden marcar la diferencia en el desarrollo de nuestros adolescentes, sabemos que muchas veces puede ser difícil poner límites si es que no los han tenido previamente, sin embargo, siempre es momento de hacer cambios tanto en la crianza, como en el manejo de situaciones tan elementales como lograr que nuestras hijas e hijos tengan un sueño reparador, descansado y así poder mantenerse activos, atentos, felices en su diario vivir.todoeduca (2)

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