EL HÁBITO DE ESTUDIAR.

Maida, tiene 6 años, cursa Primer año Básico y  le comenta a una amiga que está esperando que su mamá llegue del trabajo para terminar la tarea que la profesora dio para la casa. La pequeña está durante el día con su nana, quien reconoce no saber leer, sin embargo a pesar de que ella recién comienza a hilar algunas letras, se empeña por entender qué es lo que se le pide hacer. Al caer la tarde llega su mamá a casa y juntas aclaran dudas y finalizan la tarea. Rutina diaria en la vida de la niña y su madre. Terminado el año pasa a Segundo Básico con promedio 6.8. Reflejo de la gran labor que han llevado a cabo -en materia de estudios- Maida y su familia, lo anterior a pesar de no contar con un ambiente óptimo para aprender y reforzar las materias impartidas por el colegio.

Lectura 3 (2)Aunque parezca extraño, éste es un caso verídico y nos preguntamos cómo es que algunos niños teniendo las mismas o peores condiciones ambientales que otros, pueden tener la disciplina para realizar las arduas labores escolares a que se ven enfrentados una vez que ingresan al colegio. Lo cierto es que la disciplina y autorregulación se trabaja desde muy pequeños en el jardín o bien desde el Kinder y para conseguirlo se necesita que todos los adultos que están a cargo de los niños estén coordinados y respeten las decisiones adoptadas.

Para los especialistas, el tema pasa por crear hábitos de estudio que permitan una regulación y autocontrol de las responsabilidades, los que se aprenden y desarrollan mediante una rutina de quehaceres diarios. “Idealmente la rutina debe comenzar a temprana edad o desde los primeros años de escolaridad para que en cursos superiores el hábito ya esté en cierto modo instaurado”, explica la Psicopedagoga, Natalia Apara, quien además enfatiza  que una vez que el hábito esté instaurado el niño podrá administrar su tiempo lo que también le permitirá realizar otras cosas. Considerando lo anterior ¿qué entendemos por hábitos de estudio? La respuesta es muy fácil, pero requiere de varios aspectos a considerar.

HABITOS DE ESTUDIOSabemos que muchas madres tienen un sentimiento de culpa por dejar  a los hijos al salir a trabajar y el realizar las tareas es una de las cosas que más les complica cuando se trata de compatibilizar el trabajo y la crianza de sus hijos.  Para empezar, debemos decirles que tienen que estar tranquilas; las tareas DEBEN realizarse por los niños y el adulto sólo estará cerca en caso de presentar alguna dificultad en la realización de la misma. Como regla número uno entonces, se recomienda que los niños no esperen a los papás para hacer las tareas, o que por lo menos intenten realizarla solos, y luego los padres revisen. En caso de dudas o complejidades obviamente que deben ayudarlos a finalizarla.

A continuación, Vivianne Lavadenz, Psicopedagoga del  Colegio Coyancura y Guía de Aprendizaje Inteligente, nos entrega pautas para generar el hábito de estudio:

  • Administrar el tiempo: organizar la rutina diaria, especialmente desde que llega del hogar y así establecer junto al niño el momento de las tareas, de juego, de alimentación. Esta estructura debe ser realizada en conjunto y consensuada entre ambas partes y no impuesta por el adulto.
  • Administrar el espacio: destinar un lugar fijo para las tareas donde tenga a su disposición lo justo y necesario para tareas (1 Lápiz grafito, 1 caja de  lápices de colores, 1 pegamento, 1 tijera y 1 sacapuntas). El lugar debe ser de preferencia sin juguetes u otros estímulos que distraigan su atención. Los materiales justos y necesarios también tiene como base evitar la distracción y pérdida de tiempo, por ejemplo, en cada cambio de color de lápiz no pierdan tiempo si quieren el lápiz grueso o el delgado o el grande o de cera y así por mucho tiempo.
  • Responsabilidad: realizar las tareas y estudiar en el horario estipulado, tengan o no tareas y/o pruebas. Las actividades las deben realizar y terminar, dejando las dudas o correcciones para cuando lleguen los padres. Así también los niños deben ser ellos quienes preparen la mochila para el día siguiente (los padres deben al comienzo ayudar que lleven cuadernos y materiales correctos).
  • Padres con actitud de interés: Los padres deben todos los días tener la buena disposición de llegar al hogar para compartir las experiencias del día y velar por los hábitos de estudio. Para esto es importante que revisen si hicieron las tareas y estudiaron, pero no como entes fiscalizadores, sino como personas interesadas en lo que ellos están aprendiendo y haciendo. A modo de ejemplo, preguntar ¿cómo te fue hoy en clases? ¿qué tema vieron en historia? ¿tuviste tarea y cómo te fue, veamos cómo te quedó?
  • Apoyo de la era moderna: hoy en día si los niños presentan alguna dificultad en sus tareas pueden recurrir a los padres a través del teléfono o bien apoyarse del computador y hacer un trabajo de investigación/aprendizaje.todoeduca (2)

 

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