EL PASO A LA ADOLESCENCIA.


“Nadie me Entiende”.

Como sabemos, la entrada en la adolescencia trae consigo una serie de nuevas situaciones, que no sólo involucran a los hijos, sino que también ponen a prueba a los padres y al resto de la familia.

adolescentes

Los adolescentes experimentan cambios físicos y psicológicos que los hacen observar su contexto de una manera distinta a como lo conocían hasta ese momento. Se dan cuenta que existe un mundo lleno de atracciones y es ahí, cuando lo obtenido en la familia en términos de crianza, comunicación y relaciones, se pone a prueba. En cuanto a la identidad de los chicos, comienzan a experimentar confusiones relativas a sus roles en el mundo, sienten que ya no son niños, se sienten un poco adultos, pero no lo son, quieren ser independientes, pero no saben cómo, quieren salir y no les dan permiso, quieren explorar este mundo libremente, pero saben que no pueden y muchas veces se rebelan contra eso. Justamente,  en este punto, es cuando pueden aparecer los primeros conflictos o diferencias con los papás, pues algunas veces se sienten incomprendidos y atados, siendo sus amigos, con quienes se identifican, pues viven algo parecido, las únicas personas que los entienden y respetan.

¿Pero por qué sucede todo esto?, ¿Por qué a veces, los adultos nos vemos desafiados por los adolescentes? ¿Por qué a veces no sabemos qué hacer?

adolescentePorque se encuentran distintas generaciones, además que la razón de ser de adolescencia, es que se desarrolle la autonomía, y de esa forma poder controlar su vida de forma saludable cuando sea adulto. Esa cierta liberación del control parental que buscan incansablemente trae consigo cierta confusión en el saber hacer de los padres, a quienes este adolescente deja de idealizar, deja de verlos como superhéroes y comienza a percibirlos como personas individuales, con múltiples roles, con vida propia y de los cuales, quiere y debe, dejar de depender emocionalmente.

Son muchos los factores que determinan que estas situaciones sean exitosas en cuanto a la resolución de conflictos entre padres e hijos adolescentes, las características de personalidad de los padres, del adolescente, el tipo de crianza recibida, la existencia y edad de los hermanos, las habilidades sociales que el chico o chica haya logrado desarrollar, entre otras cosas. Si nuestro adolecente es capaz de respetar la opinión de sus padres, tendremos luces de que es posible resolver de buena manera posibles futuros conflictos.

Una gran cantidad de discusiones con adolescentes comienzan por situaciones cotidianas, por ejemplo: horarios para dormir, horarios de llegada, hábitos alimenticios, responsabilidades de la casa, es decir, límites. Mientras mejor comunicación hayamos establecido desde la niñez con nuestros hijos, más fácil será llegar a acuerdos respecto de los límites, cuando sean adolescentes y menos peleas tendremos. Los padres del adolecente se mueven entre dos dimensiones: entre la sensibilidad y la exigencia, y de acuerdo al modo educativo que hayan dado a sus hijos podrán ir tomando medidas, para que esta etapa sea felíz y saludable para todos.

adolescentesAlgunos padres autoritarios, tienden a dar más importancia al control de la conducta mediante el castigo y la obediencia, esto no fomenta la autonomía, inclusive a veces son nicho de conflictos relacionales al momento de entrar el hijo a la adolescencia. En estos casos debemos hacernos un replanteamiento, sobre todo en parámetros y exigencias que nos hacemos como adultos, de este modo, evitaremos dificultades pudiendo enfrentar de forma sana, ese tira y afloja propio de la relación de padres e hijos adolescentes. Otras experiencias son las que tienen los padres permisivos, que finalmente son pasivos en el desarrollo de las habilidades de sus hijos. Esta pasividad, a veces benevolente, tiende a ser un extremo tampoco saludable para los hijos, pues no les aclaran los límites, y tengamos en cuenta que los límites amorosos, les dan estabilidad emocional a nuestros hijos. Esto ocurre también cuando los padres son indiferentes, en este caso, no dan importancia al cuidado emocional de sus hijos, están poco enterados de lo que les ocurre a sus hijos, poco los conocen, y no dedican tiempo a desarrollar actividades de crianza, dándole importancia a otros aspectos de la vida, que a la larga pasan la cuenta.

¿Cuál es el ideal al que debemos aspirar como padres?

Preocuparnos de darles a nuestras niñas y niños una crianza cálida y a la vez firme, es decir, tener autoridad sobre ellos, pues necesitan normas, límites que les permitan tener seguridad en el mundo. En el caso de darles algún tipo de castigo (no físico) explicarles el por qué de este, con el fin de que puedan razonar sobre sus actos. El darles límites y estructura a la vida de nuestros hijos, les permite no solo sentirse seguros y estables, sino también les permite generar expectativas respecto de su conducta, hacer planes, estimulando su individualidad y encaminándolos a la adultez. Permitirles la reflexión, es fomentarles la autonomía sanamente, donde puedan hacerse cargo de sus errores, experimentar desafíos, fracasos, alegrías y éxitos.

Siempre tener claro, que es una etapa de la vida, y es de nuestra responsabilidad ayudarlos en este camino, llevarlos de la mano afectivamente, pues dependerá de nosotros el cómo enfrentará el nuevo mundo que comienzan a descubrir.todoeduca (2)

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