LÍMITES Y SEGURIDAD EN LOS NIÑOS.

PAZ

¿Sabemos realmente si las reglas que hay en nuestro hogar son las correctas o suficientes o lo que deseamos para nuestros hijos? Esto es muy difícil de responder, pero hay un asunto a considerar: “mi hijo se porta tan mal cuando salimos o estamos de visita que ya no quiero salir”. Claramente cuando las reglas en casa no permiten que los hijos se adapten a diversas situaciones y logren reconocer por sí mismos lo que está bien o mal estamos en problemas. Por este motivo es muy importante educar y criar con reglas y no es que vivan en tiranía, por el contrario, los niños quieren y necesitan de reglas para sentirse confiados y seguros de su entorno. Esto se ve reflejado en la tendencia a ver mil veces una misma película y no querer ver otra cosa. Esta posibilidad de saber lo que viene y lo que sucederá les da confianza y logran tener mayor control del mundo, si nos ponemos en su lugar y pensamos que con sus pocos años de vida y de experiencia nos damos cuenta que cada cosa que ven, sienten, escuchan y huelen es totalmente nuevo, siendo así cada milésima de segundo una constante angustia y expectativa de lo que sucederá.

Teniendo claro que los niños necesitan reglas hay que saber cómo, cuándo y cuáles son adecuadas, para esto lo importante es que los adultos sean consistentes, claros en las reglas, muy explícitos de lo que esperan y por supuesto los padres deben dar el ejemplo, sin olvidar el porqué. Al darles una explicación les enseñamos a reconocer la diferencia frente a una misma situación y así tomar decisiones por sí mismos reconociendo lo que está bien y lo que está mal. Para ejemplificar esto nos ponemos en el caso de una niña que sabe que no puede jugar con la comida porque se puede caer al suelo, pero ¿si la comida cae al suelo accidentalmente sin haber estado jugando? ¿Esto está bien o mal? Esto permite reconocer y tener una obediencia inteligente.

Un dato importante a tener en cuenta es que las reglas no se generan a partir de los NO, sino de los SÍ. Es decir, es mejor reforzar las buenas acciones y en caso que estén haciendo algo errado mejor decirles lo que queremos que hagan, por ejemplo, en vez de decir “no te rayes la cara”, decirles “ven mejor rayemos esta libreta” y ahí damos el refuerzo positivo.

Referencia: Guía para padres / Los límites enseñan, 2012. Uruguay

Comentarios

Comentarios cerrados.