“NO QUIERO VOLVER”

no quiero volver1Y no es que no me guste trabajar, todo lo contrario. Sé que es el mundo real, el de muchas madres, al menos. El mío.

Pero es innegable esa angustia de saber que tres semanas de vacaciones son casi una fantasía. Que se acabaron los días de empaparte de la energía del sol, de los niños, del descanso, de la playa, del desierto de lo que sea… De energizarte. Es necesario entonces sacar en limpio para qué son y para qué sirven las vacaciones. Para descansar, podríamos pensar… ¿Y con niños?  Jajaja, nos dirían algunas…

no quiero volver 4Y es que ojo, que uno se cansa con niños (y marido), de dueña de casa, de hacer bolsos, de lavar ropa, de doblar ropa, de pensar y preparar el almuerzo. Y luego… Volver a dar comida, postre, helado, frutas (partiditas y sin pepas o sin cuescos). Pero no hay mejor estado que la esencia de una misma en familia, con la esencia hasta del vestir. Hasta en peinar. Hasta en el comer jajaja! La mejor parte para mí… Y cuando me sentía cansada con eso… ay! los miraba despertar, desayunar, dormir en los largos viajes, contando caballitos en el paisaje, entonces entendía que las vacaciones son también para cansarse. Para que llegue la noche y, todos cansados saquemos fuerzas para ir a un circo playero o esos juegos de “mini fantasilandia”, que huele a algodones, cabritas y churros.

Ahora vuelvo al trabajo… A cansar la mente, y descansar el cuerpo con la mente limpia. Gracias por leer esta columna, al menos me refrescó. Ahora me tengo que ir a dormir. Debo volver a trabajar mañana temprano.

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