EL AFECTO PROTEGE.

afecto 2Mientras escuchamos, leemos o vemos las noticias…cada vez más me estremecen los escalofriantes relatos de abusos sexuales sufridos por niños y niñas indefensos. Como padres, como educadores, se me hace muy complejo poder depositar nuestra confianza en adultos sobre los cuales poco o nada sé  respecto de su forma de vivir, sus tendencias, su nivel de respeto hacia la infancia.

Frente a tal panorama, es sumamente necesario que los adultos nos responsabilicemos activamente de generar espacios de comunicación abiertos, estables, en los cuales los niños se sientan escuchados y seamos facilitadores de una crianza que fomente el autocuidado. Por otra parte, es relevante como padres, poder conocer cuáles son las etapas vitales por las que van atravesando nuestros hijos para poder comprenderlos, apoyarlos y estar alertas. De esta forma, podríamos estar mucho más en contacto con ellos, valorar sus cambios, apoyarlos y contribuir en gran medida a fortalecer su autoestima.

También tiene gran relevancia el poder estar alineados como padres (mamá, papá, cuidadores) principalmente en lo que concierne al consenso de normas, a un tipo de educación democrática, dentro de la cual se establezcan ciertos límites pero también la posibilidad de negociar. De esta forma, el niño o la niña, podrán sentirse confiados de vivir en un contexto consecuente y respetuoso.

En este mismo contexto, es muy facilitador abrir el espacio familiar para la llegada de las diferentes amistades de los niños y de esta forma estar presentes de una manera efectiva y regulada. Mantener el buen humor y compartir instancias de juego, diversión y conversación con nuestros hijos, probablemente impactará en un mediano plazo en el desarrollo emocional y social de ellos.

Lo anterior, indiscutiblemente irá tejiendo un lazo afectivo férreo que permitirá un espacio de comunicación sano y abierto.

afectoPara establecer una comunicación abierta y efectiva es necesario conversar con los niños y niñas sobre la importancia del respeto de su cuerpo, de lo que les agrada o no, de acuerdo al nivel de desarrollo de ellos. Es preciso dialogar abiertamente que nadie puede tocarles sus genitales o partes íntimas. Es una buena instancia para abrir el tema mientras se están bañando, cambiando ropa o en otra instancia que permita contextualizar el diálogo.

 También es muy positivo trabajar la “pertenencia” de su cuerpo, dialogando, conversando sobre los derechos que tienen sobre él, ayudándolo a reconocer sus límites personales respecto a la proximidad, cercanía o contacto con otras personas. Asimismo, como observar atentamente a los adultos que educan o cuidan a nuestros niños e indagar acerca de lo que los niños sienten, qué les parecen los comportamientos o actitudes de los adultos para que también se sientan tranquilos de manifestar sus disgustos y lo que les agrada.

Es muy importante entonces escuchar sin prejuicio…aunque por ejemplo, desde una mirada adulta, es difícil no forzar a los niños a saludar a quien no quieren, a quedarse con quien no les agrada, siempre se debe considerar en primera instancia lo que el niño exprese o sienta. Y lo más importante, establecer un vínculo afectivo respetuoso, dentro del cual el niño y la niña se sienta seguro y en confianza para manifestar su singularidad sin temores. Por lo tanto, frente a cualquier cambio de actitud o comportamiento de los niños, los padres probablemente serán los primeros en detectar cualquier anomalía y tomar decisiones oportunas. Como padres podemos prevenir situaciones de riesgos emocionales, sexuales, en la misma medida en que prevenimos otras situaciones riesgosas de nuestros hijos.

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